"El
género fantástico es para mí algo vocacional", afirmó
el escritor español José Antonio Cotrina, a raíz de
la salida de su libro La casa de la Colina Negra (Alfaguara 2006).
Nacido en Vitoria, Álava (España), en 1972, Cotrina es admirador
ferviente de Michael Ende, J. K. Rowling, Kurt Vonnegut, Ray Bradbury,
Julio Cortázar, Tolkien, y otros autores vinculados al género.
En 1998 obtuvo el segundo lugar en el concurso Alberto Magno con Lilith,
el juicio de la Gorgona y la sonrisa de Salgari. En la edición
de 1999 de ese mismo premio, quedó finalista con La pirámide.
Obtuvo el Premio UPC de ciencia ficción en 2000 —ex aequo con
Jorge Negrete— con su novela corta
Salir de fase. En 2003 quedó
finalista del Premio Alberto Magno con Amanecer y publicó
su primera novela Las fuentes perdidas. En el año 2005 ganó
el premio Ignotus en la categoría Mejor Novela Corta por Amanecer
y
en Mejor Relato por "La niña muerta". Ese mismo año obtuvo
el primer primer Alberto Magno con Argos.
RED
LITERARIA
se complace en presentar esta entrevista con una de las voces más
interesantes en la actual literatura de ciencia ficción y fantasía
en España. |
En el boom de la literatura
mágica, la nueva novela de José Antonio Cotrina (Vitoria,
1972), La casa de la Colina Negra (Alfaguara Juvenil 2006) se presenta
como la continuación de una trayectoria de creación mágica
que comenzó de niño y que desde el 2000 se ha visto reconocida
por los premios de ficción más importantes en España,
el de la Universidad Politécnica de Cataluña y el Alberto
Magno.
Esta vez, la historia la protagoniza una casa encantada que el autor soñó
con 15 años, "la casa mágica donde me habría gustado
vivir", recordó en una entrevista con Europa Press.
"El tiburón blanco en la piscina, el esqueleto de papá Noel
en la escalera, los muebles vivos", todos son elementos de un sueño
que definió como "agradable, aunque con una parte tétrica".
El mundo real, como en su nueva novela, conoce el mundo mágico.
Así, Cotrina recupera la leyenda griega del Minotauro, una temible
criatura de cuerpo humano y cabeza de toro alimentada de carne humana,
que encerró el rey Minos en un laberinto y que mató el héroe
Teseo gracias a la ayuda de Ariadna, hija de Minos y Pasífae, sujetando
cada uno un extremo de un hilo gigantesco.
"En realidad, he cambiado la leyenda a mi antojo", señaló
el autor, quien con la leyenda del Minotauro y del Laberinto desemboca
en otra realidad. En este sentido se nota la influencia que el autor recibe
de John Crowley, el escritor a quien admira "porque hace la magia sutil,
especialmente en su novela
Pequeño, grande".
UN CONTADOR DE HISTORIAS
Al referirse a la atracción "vocacional" por lo fantástico,
quien se considera más que un escritor "un contador de historias",
explicó que siempre se ha sentido atraído por este género
y añadió que "la creación en sí tiene mucho
de mágico". Reconoció que se siente más cómodo
con el género fantástico por culpa de los comics que
le leía su padre de niño y por su carrera de publicidad que
le ha enseñado "a ser evocador".
La narración, exhaustiva en detalles mágicos descriptivos
"que cobran especial importancia para seguir la historia", se centra en
una casa "impetuosa, valiente y con poderes mágicos" que no sólo
es un escenario, sino también una protagonista más. En 93
capítulos, la familia del Mestizo Víctor, hijo de hada exiliada
y de mago retirado, lucha por proteger la vida de su hijo frente a la persecución
de la siniestra Sombra y sus secuaces, que buscan preservar la sangre de
Víctor y la caja misteriosa que contiene el cráneo del Minotauro.
La propagación de este hecho ha logrado revolucionar también
a los malévolos ciudadanos de Leviatán, donde había
sido creada la Magia Muerta y todos sus demonios con el fin último
de gobernar la Telaraña y sus habitantes, quienes hasta la fecha
aguardaban expectantes este momento.
Para inventar historias así, Cotrina da más peso a la inspiración
que al trabajo. Aún así, "ésta ha sido una historia
muy lineal", decía al compararla con el resto de sus trabajos donde
puede escribir fácilmente "el capítulo siete [antes que los
anteriores], porque se te van ocurriendo cosas en cualquier lugar".
Por otra parte, reconoció que los premios le han servido para poner
orden y fecha a los proyectos, además de darle "seguridad, confianza
y tiempo para hacer novelas más largas".
EL PESO DE LAS DECISIONES PROPIAS
En La casa de la Colina Negra
"se valora la familia y el peso de
las decisiones propias". El lector joven, que "quiere hacer cosas grandes,
encontrase con problemas", podrá identificarse con el protagonista
de la obra, Víctor, que ayuda a sobrevivir y sacar de su agonía
al fantasma Paula. Así, el libro, donde conviven fábula,
enigma y aventura, sugiere y tienta al ingenio y curiosidad del lector.
Entre los próximos proyectos del galardonado con el premio Ignotus
por Amanecer y por "La niña muerta", sigue presente el género
imaginario, al que definió como "muy amplio". A la espera, están
otra novela de misterio y la segunda parte de la que ahora publica, de
la que asegura que ha tenido que suprimir una idea porque recientemente
la leyó en la sexta entrega de Harry Potter. "Menos el quinto libro,
los demás me gustan mucho", afirmó de la obra de J. K Rowling.
Preguntado por la posibilidad de llevar a la gran pantalla esta novela,
contestó que lo ve "lejano e imposible", al igual que veía
lejano publicar en una editorial "grande como Alfaguara; un salto cualitativo".
De momento, sueña y trabaja para lograr el que es ahora el reconocimiento
máximo de ciencia ficción
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