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LITERARIA Rompiendo lanzas a favor de la buena literatura |
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| Guillermo
Cabrera Infante (Gibara, Cuba, 1929 - Londres, Inglaterra, 2005).
Considerado uno de los autores cubanos más importantes. Nace en el seno de una familia comprometida políticamente. Sus padres, fundadores del Partido Comunista Cubano, fueron encarcelados en 1936. En 1941, se traslada a La Habana con ellos. Comienza a escribir en 1947, abandonando los estudios y una posible carrera médica. Trabaja en oficios bien diversos. En 1950, ingresa en la Escuela de Periodismo. Funda la Cinemateca de Cuba, que preside de 1951 a 1956. En 1952 es detenido y multado por la publicación de un cuento en el que la censura había detectado "palabrotas" improcedentes, señal premonitoria de su tendencia a enemistarse con el poder. En 1953 se casa por primera vez. Al año siguiente empieza a escribir con el pseudónimo de G. Caín la crítica de cine en "Carteles", semanario popular del que sería jefe de redacción en 1957. Gana premios y menciones literarias con sus cuentos. En 1959 es directivo del Instituto del Cine. Sin embargo, pronto manifiesta su discrepancia con el nuevo régimen. Poco después se funda el suplemento literario "Lunes", del periódico "Revolución", donde trabaja como director hasta su clausura en 1961. A fines de este año, se casa con la actriz Miriam Gómez, desempeña varios cargos oficiales relacionados con la cultura y con el cine, y en 1962 viaja a Bélgica como Agregado Cultural. Su primer libro, Así en la paz como en la guerra, apareció en 1960. En 1964 gana el Premio Biblioteca Breve por Tres tristes tigres. Ambientada en La Habana de 1958, Tres tristes tigres gira en torno a las experiencias de un grupo de jóvenes cubanos, la mayoría de los cuales pertenece al mundo de la vida nocturna. Los personajes hablan la jerga del jazz, del mundo afrocubano, del pequeño burgués y otras. En 1965 regresa a Cuba a los funerales de su madre. Renuncia a la diplomacia y vuelve a Europa, esta vez para iniciar su exilio, donde todavía radica. En 1970 viaja a Hollywood para el rodaje de su guión de Banishing point. Desde entonces realiza colaboraciones para el cine, entre ellas, el guión de Bajo el volcán, de Joseph Losey. Colabora en las mejores publicaciones de Europa y América y es profesor de diversas universidades americanas. Entre sus obras posteriores se destacan Vista del amanecer en el Trópico (1974), O (1975), Exorcismos de esti(l)o (1976), La Habana para un infante difunto (1979), Holy Smoke (Bendito humo, 1985), obra escrita en inglés), Mea Cuba (1993; Alfaguara, 1999), Delito por bailar el chachachá (Alfaguara, 1995), Ella cantaba boleros (Alfaguara, 1996), Vidas para leerlas (Alfaguara, 1998), El libro de las ciudades (Alfaguara, 1999) y Todo está hecho con espejos (Alfaguara, 1999), recopilación de relatos escritos entre 1952 y 1992. De gran interés resulta la colección de artículos sobre cine, colaboraciones escritas entre 1954 y 1960, aparecidas bajo el título Un oficio del siglo XX (1973), y el conjunto de ensayos sobre Orson Welles, Hitchcock, Hawks, John Huston y Vicent Minnelli, reunidos en Arcadia todas las noches (1978; Alfaguara 1995). También publicó un ensayo sobre cine titulado Cine o sardina (Alfaguara, 1997). Sobre música popular publicó Formas de la poesía popular (1975) y Mi música extremada (1996). En el año 2000 se publicó la versión española de Holy Smoke con el título Puro humo, mezcla de autobiografía de un fumador adicto, catálogo cinematográfico "de películas, actores y músicas con humo" y guía del saber para el fumador de puros. Guillermo Cabrera Infante fue galardonado con el Premio Cervantes 1997 por el conjunto de su obra, convirtiéndose en el tercer escritor cubano en recibirlo (los otros fueron Alejo Carpentier, en 1977, y Dulce María Loynaz, en 1992). Polémico y ácido en sus comentarios, la obra de Cabrera Infante ha sido también centro de debates académicos. Algunos aseguran que algunos de sus últimos libros son "refritos" de otros, lo cual multiplica innecesariamente el número de obras de este autor que no aportan nada verdaderamente nuevo. Pese a tales objeciones y debates, quizás no exentos de cierta razón, el conjunto de su obra constituye un bloque literario sólido y de referencia imprescindible en la literatura no sólo cubana, sino de habla castellana.
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