Álex Vivaut es un barcelonés de
19 años que se ha leído tantas veces y con tal atención
los libros de Harry Potter que, tras detectar varios fallos y cabos sueltos
en la colección, ha ayudado a la editorial Salamandra a subsanar
los errores e incongruencias del último libro, El misterio del
príncipe, que salió a la venta en febrero de este año.
1. Hacer magia fuera de Hogwarts está
prohibido. La tía de Harry Potter, Petunia Dursley, dice que
Lily Potter, madre de Harry, siempre practicaba magia y llevaba elementos
y objetos mágicos a su casa, estando prohibido (pág. 51,
capítulo 4: "El guardián de las llaves", y pág. 73,
capítulo 5: "El callejón Diagon"). Al igual que Lily, otros
personajes vulneran esa regla. Hermione, compañera de Harry en la
escuela de magia de Hogwarts, les cuenta a Ron, mejor amigo de Harry, y
al propio aprendiz de mago, que pasó las vacaciones practicando
hechizos y conjuros (pág. 92, capítulo 6: "El viaje desde
el andén nueve y tres cuartos").
2. Contradicciones inmortales. Al comienzo
del primer libro nos explican que la Piedra Filosofal hace inmortal al
que bebe su elixir, es decir, concede la vida eterna (pág. 183,
capítulo 13: "Nicolás Flamel"). Más adelante, el mago
y director de la escuela de Hogwarts, Albus Dumbledore, asegura que el
alquimista Flamel posee el elixir y que éste y su esposa se lo beberán
para que puedan resolver algunos asuntos pendienes… Y después ¡morir!
(pág. 244, capítulo 17: "El hombre con dos caras").
3. Ajedrez sin reglas. Para poder conseguir
la Piedra Filosofal, han de pasar por una serie de pruebas, entre ellas
una partida de ajedrez humano, en la que los protagonistas son las piezas
de un tablero gigante. En este caso, Ron hace de caballo negro (pág.
231, capítulo 16: "A través de la trampilla"). Tras varios
movimientos, para poder ganar la partida, Ron debe sacrificar su caballo
para que Harry se coma a la reina. Según el libro, el caballo de
Ron tiene que moverse de frente. Pero las reglas del ajedrez obligan a
que se desplace en "L". Ron debería haber sido descalificado (pág.
233).
4. Fantasmas que pueden beber. Cuando
el basilisco petrificó a los estudiantes, también lo hizo
con el fantasma Nick Casi Decapitado, pero después Dumbledore dijo
que desharía el conjuro dándoles a beber la poción
de mandrágora cultivada por la profesora Pomfrey (pág. 128,
capítulo 9: "La inscripción en el muro").
5. Dominio y licencia precoz para tener varita
mágica. Ron cuenta en el libro que, cuando tenía 3 años,
su hermano Fred convirtió su osito de peluche en una araña
gigantesca, como castigo por romperle el palo de su escoba. Fred debería
tener 5 o 6 años por entonces, por lo cual, era demasiado joven
para lograr un encantamiento de un nivel tan avanzado y para tener varita
mágica (pág. 137, capítulo 9: "La inscripción
en el muro").
6. Gafas que no protegen. La gente que
mira el basilisco (el monstruo guardado en la Cámara Secreta, que
se encuentra oculto dentro del castillo) muere, a menos que la persona
lo mire a través de ciertas lentes, espejos, cristales o incluso
a través de un fantasma. Sin embargo, Myrtle "la llorona" fue asesinada
por el basilisco en el baño de chicas, a pesar de llevar unas gafas
que debieron protegerla (pág. 253, capítulo 16: "La Cámara
de los Secretos").
7. Linaje confuso. Cuando Tom Ryddle,
que luego será el malvado mago Lord Voldemort, habla con Harry en
la Cámara de los Secretos, le dice que ambos tienen varias cosas
en común. Entre ellas que son de "sangre sucia" (uno de los padres,
o ambos, es "muggle", es decir, persona que no posee magia). Pero Lily
y James Potter, los padres de Harry, ejercen los dos como magos y tienen
sangre mágica, a pesar de que la familia de Lily fuera muggle (págs.
266-267, capítulo 17: "El heredero de Slytherin").
8. Un juicio a la ligera. Se pensó,
equivocadamente, que Sirius Black, el padrino de Harry, era culpable de
matar al guardián secreto, Peter Pettigrew. ¿Por qué
el Ministerio de Magia no comprueba el último hechizo realizado
con la varita de Sirius para saber si era responsable del fatídico
Abra Kadabra como hacen en el cuarto libro? (Error que aparece a lo largo
del tercer libro).
9. Loco calendario. Los meses mágicos
son diferentes a los nuestros. Agosto, por ejemplo, dura tres semanas en
el tercer libro. Pero no es así. En la primera semana llega la tía
Marge. Una semana después, la hace inflar y flotar en el salón
familiar. Luego Harry pasa dos semanas en el caldero chorreante (cuando
en realidad debería ser una). Luego coge el Expreso de Hogwarts
el 1 de septiembre (capítulo 2: "El error de Tía Marge",
y a lo largo de los capítulos 3 y 4).
10. Tres que son cuatro. En el partido
de "quidditch" (deporte practicado en Hogwarts) entre los equipos de Gryffindor
y Ravenclaw, cuando Harry persigue la snitch (pelota) dorada, le persiguen
tres "dementores" (criaturas malignas) encapuchados. Después, se
descubre que había sido una broma de cuatro rivales. Han pasado
de tres a cuatro dementores (págs. 220-221, capítulo 13:
"Gryffindor contra Ravenclaw").
11. Repitiendo curso. En el primer libro,
Marcus Flint, capitán de Slytherin, estaba en 6o curso. Sin embargo,
juega dos años más sin tener en cuenta que en Hogwarts sólo
se cursa hasta séptimo año (pág. 256, capítulo
15: "La final de quidditch").
12. Anacronismos varios. En una de las
cartas de Harry a Sirius le menciona que su primo Dudley se enfadó
y tiró su Playstation por la ventana. Para explicarle mejor la función
de ese aparato no mágico le dice que es como un ordenador en el
que se puede jugar. Sirius no podía saber la diferencia entre ordenador
y Playstation siendo mago. Además, la acción se sitúa
en 1994 y la "Play" salió en 1995 (pág. 29, capítulo
2: "La cicatriz").
13. Reloj multifunción. Se describe
al reloj de la casa de los Weasley con una manecilla que señala
cosas tales como "hora de hacer el té", "hora de dar de comer a
las gallinas", "te estás retrasando", etcétera (pág.
36, capítulo 3: "La madriguera"). Aunque en el cuarto libro lo describen
con nueve manecillas que indican dónde está cada miembro
de la familia Weasley, como por ejemplo "casa, escuela, trabajo, viajando,
perdido, hospital, prisión y peligro mortal". No se menciona que
la familia Weasley hubiera comprado un reloj nuevo (pág. 139, capítulo
10: "Alboroto en el Ministerio").
14. Hechizos prohibidos. Cuando Hermione,
Ron y Harry están en el bosque después de la final del Torneo
de quidditch, los dos primeros intentan utilizar el hechizo denominado
"lumus" (conjuro lumínico que consiste en que de la punta de la
varita sale una luz). Según las normas del Ministerio de Magia la
utilización de la magia fuera del colegio está prohibida
(pág. 113, capítulo 9: "La marca tenebrosa").
15. Casa equivocada. Cuando los gemelos
inventores Fred y George se aproximan al Cáliz de Fuego para dejar
el papel con su nombre inscrito y así ingresar en el Torneo de los
Tres Magos, les sale una larga barba. Dumbledore les comenta que pueden
ir a la enfermería, que allí encontrarán a la srta.
Fawcett de la casa Ravenclaw (pág. 234, capítulo 16: "El
cáliz de fuego"). Pero más adelante, el profesor Snape ve
a la alumna correr a su lado, y para penalizarla le dice: "10 puntos menos
para la casa Huflepuff, Fawcett", cuando debió decir Ravenclaw (pág.
376, capítulo 23: "El baile de Navidad").
16. Haciendo doblete. Cuando Rita Skeeter
entrevista a Harry, asegura que escribe para el Diario el Profeta. Aún
así, su artículo sobre el triángulo amoroso Harry-Hermione-Víctor
aparece en el Witch Weekly. ¿Para quién trabaja verdaderamente
Rita? (págs. 270-271, capítulo 18: "La comprobación
de las varitas mágicas").
17. Inservible, no estropeado. Hermione
siempre les comenta a sus amigos que los artefactos "muggles" (sin magia)
no funcionan en Hogwarts. Entonces, ¿cómo es que Harry dice
que su reloj se ha echado a perder, tras salir del agua tras la segunda
prueba en el Torneo de los Tres Magos, si el reloj no debería funcionar
de antemano? (pág. 441, capítulo 26: "La segunda prueba").
18. Como Matusalén. Al final del
libro, la Sra. Weasley y su hijo Bill visitan Hogwarts. Acompañan
a Harry por los terrenos del castillo. Ella hace un comentario referente
al guardabosques de Hogwarts, aludiendo a quien desempeñaba esa
labor en sus tiempos era un hombre llamado Ogg, y que la persona que le
precedió después fue Hagrid. Eso sería temporalmente
incorrecto, ya que Hagrid lleva 50 años como guardabosques de Hogwarts,
y la Sra. Weasley tendría que ser una anciana de más de 80
años para poder haber vivido en la época de Ogg (pág.
538, capítulo 31: "La tercera prueba").
19. Agudizar la vista. Harry sale del
tren y se fija en unas criaturas que tiran de los carros que les llevarán
a Hogwarts. Él puede ver a los Thestrals, caballos alados de ojos
blancos, mientras que Ron y Hermione, no. Harry desconoce el porqué
(pág. 209, capítulo 10: "Luna Lovegood"). Más adelante
se explica que sólo pueden ver estas criaturas las personas que
han presenciado la muerte en primera persona. Harry había visto
ver morir a su madre, por lo que no se entiende por qué no vio a
los Thestrals en sus anteriores cuatro años de escuela (pág.
463, capítulo 21: "El ojo de la serpiente").
20. Colándose en el bar. El estudiante
Dennis Creevey asiste a la reunión en el bar Hogsmeade para consolidar
el ejército de Dumbledore. Sin embargo, no podría acudir
al menos con el permiso de los profesores, ya que no tiene la edad mínima
para poder estar en el bar, que es de 13 años, y no se explica cómo
ha llegado hasta allí (pág. 353, capítulo 16: "La
cabeza de cerdo").
21. Baile de pisos. Al padre de Ron, tras
el accidente con la serpiente que prevé Harry en sus sueños,
le ingresan en el hospital San Mugo. Al principio se encuentra exactamente
en la segunda planta (pág. 504, capítulo 22: "Hospital San
Mugo para enfermedades y lesiones mágicas"). Más tarde nos
lo encontramos en la cuarta, cuando su familia y Harry le visitan por segunda
vez (pág. 527, capítulo 23: "Navidad en la sala reservada").
22. Olvidando el orden alfabético.
En el primer libro, a Sally-Anne Perks le asignan una casa de Hogwarts
antes que a Harry Potter porque los alumnos son llamados por orden alfabético.
Pero en el quinto libro, cuando llaman a los alumnos para realizar los
exámenes finales sobre lechuzas, Harry va por delante de ella (pág.
735, capítulo 31: "Timos").
23. Malos fisonomistas. La portada española,
con ilustración de la dibujante habitual, Dolores Avendaño,
es muy similar a la americana. Pero las dos comparten un error. Las cubiertas
nos muestran a un Albus Dumbledore con una apariencia normal, y en sus
manos no se percibe ninguna rareza. El libro deja muy claro que la mano
y hombro derecho de Dumbledore (pág. 58) están ennegrecidos
y denotan un aspecto mortecino (pág. 48), tal y como se detalla
en el momento escogido para ilustrar la portada (pág. 567).
24. Cuidado con esas manos. La página
176 de la edición inglesa, sexto capítulo, describe: "Malfoy
miró a Hermione como ella había hecho en otro tiempo, cuando
le propinó un puñetazo en la cara". Pero tanto en la versión
británica (página 216) como en la española (página
246) del capítulo 15 ("La final de quidditch") pone que "Hermione
había abofeteado a Malfoy con todas sus fuerzas". Por lo tanto no
fue un puñetazo, como incluso se reproduce erróneamente en
la tercera película.
25. Efectos retardados. En la edición
publicada en Estados Unidos (pág. 188), en una de sus clases de
pociones el Profesor Slughorn habla sobre un brebaje mágico: "Una
pequeña botella de ‘Félix Felices’ es suficiente para 12
horas de buena suerte. Desde la oscuridad hasta el amanecer serás
afortunado en todo lo que te propongas". Pero en la página 476,
Harry, refiriéndose a la botella con la poción, afirma que
el brebaje aportaba 24 horas de fortuna en vez de las 12 que explicó
el profesor Slughorn.
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