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RED LITERARIA

Rompiendo lanzas a favor de la 
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Los plagios periodísticos de Alfredo Bryce Echenique 
por Luis Arreola
      La frondosa imaginación de Alfredo Bryce Echenique de poco ha servido en esta ocasión. El escritor no sabe cómo justificar la publicación con su nombre de un puñado de artículos que no le pertenecen. Una investigación preliminar de esta revista revela que los plagios de Bryce fueron sistemáticos. Varios de los afectados adelantan aquí que piensan demandarlo. Solo uno, admirador del peruano, asegura que le gustaría invitarle una copa y olvidarse del asunto. 
     Resulta desconcertante comprobar que uno de los escritores peruanos más laureados del mundo hispano haya sucumbido, reiteradamente, a la tentación del plagio. Pero más decepcionante resulta leer los argumentos con los que se busca explicar la apropiación del trabajo ajeno. Insistir en la tesis de la negligencia de una secretaria resulta poco convincente. 
     Si esto fuera cierto, dicha secretaria debería pasar una temporada en Santa Mónica, no solo por el plagio, también, y sobre todo, por desbaratar la reputación de uno de los escritores más apreciados y consentidos por esa pequeña, pero compacta fauna de lectores que sobreviven en el país. 
     La verdad, sin embargo, parece ser otra. El escándalo estalló con una carta de protesta suscrita por Oswaldo de Rivero y publicada por El Comercio el último martes. El embajador afirmaba en la misiva que el artículo "Potencias sin poder" es de su autoría y que fue publicado primero en la revista Quehacer, en marzo del 2005, y luego Bryce lo difundió en la página editorial de El Comercio, con puntuales y cosméticos cambios, el domingo 18 de marzo. 
     La República ubicó al embajador De Rivero en Ginebra, Suiza, donde representa al Perú ante una serie de organismos internacionales, y le pidió una reacción después de las disculpas del novelista peruano. "Alfredo Bryce actuó como un depredador, casi me deja un esqueleto de ensayo. Cuando lo leí me di cuenta de que el texto era mío, porque este título es parte de una conferencia que di en Nueva York. Y registré los derechos de autor en Ginebra. Al leerlo me quedé espantado. Luego mandé un mail a El Comercio y Bryce me contestó con varios mails pidiéndome disculpas y le contesté que para arreglar el problema el artículo debía salir con mi nombre y con una nota explicando el error y así lo hizo", comenta el embajador, ahora ya más tranquilo. 
     Curiosamente, este mismo artículo también fue plagiado por la revista francesa Le Monde Diplomatique años atrás. "Al tercero que me quiera plagiar lo voy a enjuiciar. Quisiera pensar que Bryce no se dio cuenta de que su secretaria es toda una literata y que busca artículos interesantes y solo les cambia unas palabras antes de publicarlos", afirma.
     Cuando Bryce se deshacía en disculpas que generaban más suspicacias aún, el blog http://uterodemarita.com mostró otros artículos plagiados por el escritor peruano. Las víctimas eran periodistas españoles. En este blog se pueden comparar los textos en su versión original y los mismos textos, con modificaciones mínimas, pero firmados por Bryce Echenique. 
     Resultaba de mucha utilidad además encontrar las fechas de todos los artículos publicados, lo que ayudaba a descubrir cuál era el original y cuál era el pirata. Uno de los afectados es el escritor español José Pérez Álvarez, quien no se alteró al saber que su artículo "Las esquinas habitadas" [Nota de Red: Comparación de ambos textos al final], publicado en la revista Jano, en el 2005, apareció nuevamente –con ligerísimos cambios– en El Comercio en noviembre del 2006. Bryce le puso un título más convencional: "La tierra prometida". 
     "Publiqué este artículo en una revista, en la cual Bryce también escribe. Y trataba sobre un hecho real. Era sobre un mendigo enfermo de sida que paraba en la calle pidiendo dinero y un día de fin de año apareció muerto de frío. A veces en la literatura y en el periodismo suceden estas cosas. Yo soy un lector de Bryce. Hay obras suyas para mí inolvidables. Muchas veces la gente suele plagiar a quien no considera importante. Nunca he sido plagiado y a mí me encantaría tomarme una copa con Bryce y dejarlo así. Porque la vanidad no sirve para nada", dijo un bondadoso Pérez Álvarez a través de la línea telefónica. 
     Y de pronto surgió algo que parecía un cargamontón, una callejón oscuro con apanado incluido: ¡Más artículos plagiados por Bryce! Eran tres y fueron publicados en el diario catalán La Vanguardia. Para confirmar esta información aparecida en un principio en el blog eluterodemarina.com, llamamos por teléfono a Álex Rodríguez, director de Opinión de dicho diario. 
     "Nos acabamos de enterar y estamos investigando. No es un plagio, es una copia literal. Tenemos algunos días para ver qué acciones judiciales vamos a tomar. Por lo pronto, queremos saber cuál es la magnitud de este tema", sostuvo. 
     Otro de los plagiados es el periodista Nacho Para, colaborador de El Periódico de Catalunya, quien en diciembre del 2005 publicó el artículo "25 años de una muerte que conmovió al planeta", sobre el asesinato de John Lennon. Bryce publicó el mismo artículo, con mínimos cambios, el 10 de diciembre del año pasado. Nos comunicamos por e-mail con Nacho Para y nos reveló que la dirección de El Periódico de Catalunya está evaluando las acciones legales que va a tomar esta semana. 
     No sería extraño que esta historia de plagios al descubierto continúe en los próximos días. Sin embargo, hay un caso similar, en realidad se trata de un antecedente grave. Los abogados de Bryce no han resuelto aún una demanda por plagio que le planteó el economista peruano Herbert Morote ante la Oficina de Derechos de Autor, del Indecopi. El 25 de junio del 2005, Bryce publicó en El Comercio el artículo "La educación en ruinas", el cual según Morote tenía párrafos textuales de su ensayo "Pero…¿tiene el Perú salvación? 
     En esa oportunidad, Bryce respondió con indignación frente a la demanda de Morote, a quien menospreció deliberadamente y respondió así en un comunicado. "Debo negar enfáticamente esta infame acusación. Francamente creo que quien hoy me difama sufre de algún extraño complejo que lo lleva a intentar clavarle un puñal en la espalda a quienes dice son sus mejores amigos…el afán de notoriedad de esta persona ha llegado a los más grotescos extremos y esta vez el puñal en la espalda me toca a mí". Entonces, más de un escritor se solidarizó con Bryce y acusó a Morote de querer colgarse de la fama del autor de Un mundo para Julius
     Los abogados de Morote, contactados por esta revista, aseguran que su representado no quiere una indemnización, solo unas disculpas y el reconocimiento de que se cometió una falta grave. Han pasado los meses y Morote dice desde España que sigue esperando las disculpas. 
     "El plagio y la piratería en todas sus modalidades desaniman el espíritu creativo de los peruanos. Creo que las personas más importantes son las que debían de dar el mejor ejemplo", escribió Morote al autor de esta nota el último jueves. 
     Las reacciones frente al escándalo han llovido en los últimos días. El sociólogo Martín Tanaka escribió lo que sigue en su blog (http://martintanaka.blogspot.com): "Por mucho menos que eso, un estudiante sería expulsado de la universidad, y un investigador expulsado de un centro de investigación. Es una falta gravísima, cuya gravedad no debe rebajarse. Una lástima por Bryce. Quedémonos con el novelista, porque el articulista es un fraude".
     Igual sentimiento de frustración manifiesta el crítico literario Gustavo Faverón (http://puenteareo1.blogspot.com). Él escribió en su blog: "Lamentablemente --lo digo de todo corazón-- Alfredo Bryce parece cada vez más enredado en este laberinto de acusaciones en el que cada día emergen nuevos casos de plagio". 
     Basta comparar los textos originales con los plagiados por Bryce para percatarse que los cambios son minúsculos. Bryce se dio el tiempo para poner algunos adjetivos, sustantivos o adverbios y también se tomó la licencia de eliminar palabras y signos de puntuación. También cambió algunos títulos, de modo que la coartada de una secretaria negligente que por error envió un artículo ajeno se cae por su propio peso. 
     Resulta paradójico que los más afectados con este tema sean periodistas catalanes. Recordemos que Bryce vivió muchos años en Barcelona y que todavía pasa largas temporadas en dicha ciudad. 
     Allí es reconocido como una luminaria y es querido y engreído por los medios de comunicación y la fauna intelectual de esta celebérrima urbe, la segunda más importante de España. Alguien creyó pertinente recordar por estos días el título de uno de los libros más celebrados del escritor: No me esperen en abril. 

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SEGUNDO ARTÍCULO (con textos demostrativos al final)

Tomado de: Ourense Digital (6 de abril 2007)

Los llamados Los amigos de Bryce Echenique facilitan
relación de plagios del autor peruano. 

      La presente tiene como objetivo ponerlos sobre aviso de los lamentables actos de plagio en los que el escritor peruano, Alfredo Bryce Echenique (Premio Planeta) ha venido cometiendo con regularidad desde su columna de opinión del diario El Comercio de Lima. 
     Como podrán ver a continuación son varios los casos en los que el mencionado autor ha copiado contenidos literales de otros autores y columnistas sin hacer mención de las fuentes originales. Uno de los agraviados es el señor José María Pérez Álvarez (Ver abajo "La Tierra Prometida") a quien le pedimos hagan llegar el presente mensaje. 
     Les recomendamos descargar lo más pronto posible las columnas del diario El Comercio, pues la poderosa influencia de Alfredo Bryce amenaza desaparecerlas prontamente. [Nota de Red: En efecto, fuimos a buscar varios de estos artículos y ya no estaban, aunque haciendo una búsqueda en Internet, logramos rescatar algunos de ellos que habían sido reproducidos en otros sitios].
      Los Amigos de Bryce Echenique facilitan una lista de artículos en los que se ha detectado y constatado el plagio, entre los que figura el de José María Pérez Álvarez, y existe un caso, como se podrá constatar, en el que, en efecto, el artículo en cuestión ha sido retirado del servidor del diario El Comercio de Lima. 
     En cualquier caso sí existe el primero que, a fin de cuentas, es casi seguro que fuera el de Echenique repetido:
 

1.- POTENCIAS SIN PODER: Bryce, en El Comercio. (18 marzo 2007) 
No aparece ya en el sitio Web de este periódico. En su lugar, aparece el original (ver abajo) con una nota aclaratoria, reconociendo el "error". 

Original: De Rivero, en Quehacer: (12 de mayo del 2005) 

Potencias sin poder 

El Comercio aclara
El domingo 18 de marzo, en la página A6 de nuestra edición impresa, se publicó el artículo "Potencias sin poder" bajo el crédito de Alfredo Bryce Echenique. Según éste, su secretaria remitió al Diario por error un texto de Oswaldo de Rivero que formaba parte de su bibliografía. El escrito del embajador De Rivero apareció originalmente en la revista "Quehacer" de Desco, en la edición 153, correspondiente a marzo-abril del 2005. Alfredo Bryce Echenique ya extendió las disculpas correspondientes al autor, a El Comercio y a nuestros lectores. Volvemos a publicar el mismo en salvaguarda de los derechos de autor del embajador De Rivero.
 

Por Oswaldo de Rivero, Embajador del Perú (r)

     La situación del mundo actual es paradójica. Se integra globalmente por procesos productivos, corrientes comerciales, flujos financieros, etcétera, y a la vez se fragmenta por el incremento de la desigualdad social, conflictos civiles, religiosos, genocidios, terrorismo, proliferación nuclear y degradación ecológica. 
     En un mundo roto como el que va surgiendo, ni la más poderosa potencia logrará poner orden. Estamos, así, frente al comienzo de una suerte de vacío de poder global. Hoy, los grandes arsenales nucleares que tienen EE.UU., Rusia y los medianos de Gran Bretaña, Francia y China han perdido su sentido estratégico, pues estas turbulencias sociopolíticas y ecológicas no se resuelven con disuasión nuclear. 
     Ante el mundo caótico en que vivimos, EE.UU., con sus siete flotas y decenas de bases militares y aéreas por todo el mundo, ha probado que no tiene poder suficiente para crear una 'pax americana'. EE.UU. es vulnerable a ataques terroristas que son difíciles de disuadir, pues los grupos terroristas no tienen territorio y además están compuestos por células dispersas clandestinamente por todo el globo. 
     La victoria militar de EE.UU. sobre los harapientos talibanes y los mal equipados batallones de Saddam Hussein logró derribar los odiosos regímenes de Kabul y Bagdad, pero no ha resuelto el problema de la amenaza terrorista en territorio americano. En la llamada "guerra contra el mal" es más fácil derrocar regímenes tiránicos que dar seguridad a los ciudadanos de Nueva York o de Los Ángeles contra futuros atentados terroristas y, además, los cambios de regímenes en Iraq y Pakistán tampoco son garantía de que estos países se convertirán en auténticas democracias aliadas de EE.UU. El poder militar estadounidense ha logrado victorias militares pero sin triunfos políticos. 
     Esto se debe a que el coloso estadounidense tiene tres déficits estructurales imperiales. El primero es su dependencia del capital extranjero para financiar su sociedad de excesivo consumo, que se refleja en una colosal deuda externa y en un megadéficit que está haciendo perder la confianza en el dólar. El segundo déficit se debe a que las Fuerzas Armadas estadounidenses, formadas por voluntarios, están hoy sobreextendidas y no encuentran reemplazos suficientes. El tercero es cultural y consiste en la poca resistencia de la sociedad estadounidense a las intervenciones militares largas y costosas en vidas. Destacados académicos internacionales como Paul Kennedy consideran que el poder militar de EE.UU. no es eficaz para enfrentar las amenazas del siglo XXI, ya que no es posible enfrentar al terrorismo, la proliferación nuclear, el narcotráfico, el tráfico de personas y de armas, los graves problemas ambientales y la enorme pobreza mundial con portaviones, misiles cruceros, bombas láser y marines. En fin, que no se puede controlar la muy complicada situación del mundo actual como un 'sheriff' solitario. 
     Hoy EE.UU. y las potencias occidentales democráticas, que son las únicas que tendrían capacidad de poner orden en el mundo, tienen enormes problemas para intervenir militarmente. Sus sociedades de consumo, basadas en la idea de la gratificación material inmediata, no aceptan sacrificios para resolver problemas en regiones pobres y alejadas. A los políticos de las grandes potencias democráticas les es casi imposible vender la idea de que es necesario participar en las 'intervenciones humanitarias' de la ONU. Su electorado no está dispuesto a sacrificar la vida de sus hijos y a pagar más impuestos para establecer un nuevo orden mundial. La sola idea de ver a sus soldados regresar en bolsas de plástico aterra a sus gobiernos, por el castigo electoral que ello podría significarles. Actualmente, la respuesta de EE.UU. y de las potencias occidentales ante las violaciones masivas de los derechos humanos, por ejemplo, es una mezcla de indignación con extrema prudencia, que disfraza su falta de poder para intervenir. 
     Estados Unidos sigue siendo una superpotencia pero no es un imperio, y su acción unilateral tiene serios límites, aunque este hecho tampoco debe llevarnos a pasar de una utopía unipolar a una multipolar, porque Francia, Alemania, Japón, China o la India, ni juntas ni separadas, pueden ejercer un balance multipolar de poder frente a la potencia americana. Hoy, en vez de unipolaridad o multipolaridad, lo que hay es un déficit de poder mundial. Las grandes potencias son impotentes ante un mundo caótico y fragmentado por la pobreza, el cambio climático, las guerras civiles, el terrorismo, el genocidio, la proliferación nuclear y el tráfico de armas, drogas y personas. 
 
 

2.- LA TIERRA PROMETIDA: Bryce, en El Comercio (12 nov 2006) 

La tierra prometida

Por Alfredo Bryce Echenique, Escritor

     A veces la vida se carga de un simbolismo tan evidente que resulta innecesario hacer hincapié en él. Uno de esos días de Madrid en que el invierno empezaba a cornear los callejones y los parques y las plazas y los puentes, murió un individuo de 43 años mientras dormía en el portal de una sucursal bancaria. Parece una canción de Sabina, pero es una realidad tan constante en nuestras vidas, en nuestro mundo, que a veces pasa inadvertida. Vinieron esas noches heladas de invierno y una de ellas lo mató. O más bien lo remató. La vida y él mismo al unísono se habían encargando de debilitarlo día a día, hasta que su organismo, esquelético, no aguantó los grados bajo cero de aquella noche, mientras dormía entre cartones en el portal de una entidad bancaria. Era ya un montón de huesos que apenas se sostenía contra una esquina determinada. En una de las calles más comerciales de la ciudad, extendía la mano y pedía limosna sin decir palabra. Pasábamos ante él como ante una estatua callejera y a veces le dábamos alguna moneda y seguíamos el camino tranquilamente. El mundo está lleno de esos ejemplos, de esos seres que sobreviven sin causar alboroto, sin dejar apenas memoria y se van a morir a los sitios más inadecuados. O tal vez mueren en esos sitios tan inadecuados para recordarnos el contraste insoportable que es la existencia, la tierra prometida. 
     En realidad, suena a literatura, a novela de Dostoievski, suena, incluso, a mala literatura, por evidente. Y es que el mundo es eso: mala literatura. Muchas, muchas veces. De un realismo feroz. Pero la vida está más en las novelas de Dostoievski que en los artificios maravillosos de Nabokov: Dos rusos con un concepto de la literatura, y de la vida, tan opuestos. Los mendigos escogen sitios extraños para morirse o la existencia les suministra sitios extraños para matarlos. Uno puede sentirse o no culpable de esas muertes ajenas: no solo de las que ocurren en las esquinas de nuestras calles sino de las otras, de las que ocurren a miles de kilómetros de nosotros, en el otro extremo del mundo. 
     Uno sospecha que existen extraños vínculos en todo lo que sucede a nuestro alrededor, que cuando hacemos algo estamos escribiendo también la historia de otros países, de otros pueblos. Los mendigos de África --que son los mendigos más mendigos entre todos los mendigos-- son los mismos mendigos de nuestra ciudad, de nuestra civilización. 
     Nos pertenece unívocamente todo: el amor y la muerte, el arte y la enfermedad, la alegría y la esperanza, los sueños y la miseria. Todos participamos de alguna forma en cualquier suceso de la humanidad y lamentamos las guerras y las muertes que de alguna forma nos aquejan aunque las veamos distantes como una estrella.
     A veces mueren a nuestro lado los mendigos familiares y uno cree percibir una señal discreta en su desaparición, una alerta, una falla en nuestra conciencia que suele pasar al lado de esos seres con la indiferencia de quien piensa que es inútil luchar, que siempre existirán mendigos, que los mendigos deben morirse en los bancos o en los parques o debajo de los puentes. Todos morimos sin alcanzar la tierra prometida, finalmente. 
ALFREDO BRYCE ECHENIQUE. GANADOR DEL PREMIO PLANETA EN EL 2002 POR "EL HUERTO DE MI AMADA". EXCLUSIVO PARA EL DIARIO EL COMERCIO EN EL PERÚ.
 

A continuación, el texto original plagiado por Echenique: 

Las esquinas habitada
por José María Perez (Galipress, 10 nov 2006) 

     A veces la vida se carga de un simbolismo tan evidente que resulta innecesario hacer hincapié en él. Hace unos días, cuando el invierno empezaba a cornear los callejones y los parques y las plazas y los puentes, murió un indigente de cuarenta y tres años mientras dormía en el portal de una sucursal bancaria. Parece una canción de Sabina pero es una realidad tan constante en nuestras vidas, en nuestro mundo, que a veces pasa inadvertida. Vinieron esas noches heladas de invierno y una de ellas lo mató: lo remató. La vida y él mismo al unísono se habían encargado de irlo debilitando día a día, hasta que su organismo, esquelético, no aguantó los grados bajo cero de aquella noche, mientras dormía entre cartones en el portal de una entidad bancaria. Era ya un montón de huesos que apenas se sostenía contra una esquina determinada, en una de las calles más comerciales de la ciudad, extendía la mano y pedía limosna sin decir palabra; pasábamos ante él como ante una estatua callejera, a veces le dábamos alguna moneda y seguíamos el camino tranquilamente. El mundo está lleno de esos ejemplos, esos seres que sobreviven sin causar alboroto, sin dejar apenas memoria y se van a morir a los sitios más inadecuados; o tal vez mueran en esos sitios inadecuados para recordarnos el contraste insoportable que es la existencia. La tierra prometida. En realidad, suena a literatura, a novela de Dostoyevski, suena, incluso, a mala literatura por evidente. Y el mundo es eso: mala literatura. De un realismo feroz. Pero la vida está más en las novelas de Dostoyevski que en los artificios de Vladimir Nabokov: dos rusos con un concepto de la literatura, y de la vida, tan opuestos. Los mendigos escogen sitios extraños para morirse o la existencia les suministra sitios extraños para matarlos. Uno puede sentirse o no culpable de esas muertes ajenas: no sólo las que suceden en las esquinas de nuestras calles sino de las otras, de las que ocurren a cientos de kilómetros de nosotros, en el otro extremo del mundo; uno sospecha que existen extraños vínculos en todo lo que sucede a nuestro alrededor, que cuando hacemos algo estamos escribiendo también la historia de otros países, de otros pueblos. Los mendigos que mueren en África son los mismos mendigos de nuestra ciudad, de nuestra civilización: nos pertenece unívocamente todo: el amor y la muerte, el arte y la enfermedad, la alegría y la esperanza, los sueños y la miseria. Todos participamos de alguna forma en cualquier suceso de la humanidad y lamentamos las guerras y las muertes que de alguna forma nos aquejan aunque las veamos distantes como una estrella. A veces mueren a nuestro lado mendigos familiares y uno cree percibir una señal secreta en su desaparición, una alerta, una falla en nuestra conciencia que suele pasar al lado de esos seres con la indiferencia de quien cree que es inútil luchar, que siempre existirán mendigos, que los mendigos deben morirse en los bancos o en los parques o debajo de los puentes. Todos morimos sin alcanzar la tierra prometida. 
 

3.- LOS MUERTOS MÁS RENTABLES DEL MUNDO:  Bryce, en El Comercio (10 dic 2006).

Los muertos más rentables del mundo

Por Alfredo Bryce Echenique, escritor

     John Lennon quería ser más grande que Elvis, aunque hoy, pasado ya un cuarto de siglo de su asesinato, el 8 de diciembre de 1980, es difícil evaluar si lo ha logrado. Presley sigue siendo el rey en el terreno comercial, pero el mensaje, la actitud y la imagen de Lennon parecen ser más universales, más profundas, más aceptadas. 
     El año pasado, Elvis generó 38 millones de euros, según la revista "Forbes", mientras que Lennon, que alcanza la tercera posición en la lista de los muertos más rentables, ingresó casi 19 millones de euros. Más que una estrella del espectáculo, Lennon es ante el mundo un ícono de la paz, y su "Imagine", la banda sonora de las buenas intenciones en casi cualquier rincón del planeta.
     Aunque las ventas de sus discos no sean espectaculares (219.000 unidades en 2005, la mitad que el otro beatle desaparecido, George Harrison), los fans acaban de elegir a Lennon como el mayor ícono del rock de todos los tiempos en una encuesta realizada por la prestigiosa revista de rock británica "Q". En otra votación, Lennon aparece como el séptimo personaje más importante de la historia de Gran Bretaña, por delante de Lord Nelson, Newton y Shakespeare. ¿Una exageración? Puede ser. La mitología depara curiosos resultados, como que "Qué noche la de aquel día" figure entre las cien mejores películas de la historia del cine, según la revista "Time". En la era de la mercadotecnia, la imagen de Lennon es más potente que su propia persona.
     Si hay algo que representa la imagen con la que Lennon se ha dado a conocer mundialmente es el famoso video de "Imagine" con el piano blanco y la habitación blanca. Da lo mismo que Capital Radio acabe de airear una vieja entrevista inédita en la cual Lennon asegura que "Imagine" no es su mejor trabajo. Da igual que la mayoría de los músicos influenciados por Lennon citen canciones de los Beatles --"Tomorrow never knows", "A day in the live"-- y discos de los Beatles --"Revolver", "Rubber Soul"-- como sus obras maestras. Yoko Ono, la viuda, ha hecho una bandera de "Imagine", reduciendo así las aristas del mito para hacerlo más universal.
     Actualizar y dignificar el mito, un proceso que a veces colisiona con los imperativos comerciales, es la gran preocupación de Yoko, quien, como reflejaba recientemente la prensa británica, "está más preocupada ahora por la obra de John que cuando estaba vivo". No en vano maneja un patrimonio valorado en mil millones de euros.
     Lennon es sinónimo de rock, pero el hecho de haber sido asesinado joven --los cinco tiros fatídicos que le disparó Mark David Chapman-- creó inmediatamente el mito del pacifista abatido por la misma violencia que combatió. Así, sin matices, resulta una imagen equivocada, pero que funciona de mil maravillas comercialmente. Paul McCartney escribió "When I'm 64" y ya los tiene. John estaba escribiendo "Life begins at 40" cuando lo mataron.
     McCartney también aspira a ser venerado por la humanidad y, cuando menos, a igualar las cuantiosas rentas que genera el difunto John Lennon, pero la ventaja que le ha tomado este es ya insalvable. Más de un cuarto de siglo de antologías, reediciones, documentales, exposiciones, subastas, éxtasis pacifistas y hasta un musical en Brodway han transformado a la estrella recluida que era Lennon en sus últimos días en una especie de Dalai Lama del rock. A Pete Nash, presidente del club de fans de los Beatles en Gran Bretaña, no le gusta demasiado ese Lennon, pero se muestra condescendiente: "No me gusta que solo se identifique a John con "Imagine" y la habitación blanca. Para mí, Lennon era un rockero, es lo mejor que hizo. Pero intento comprender a Yoko. Ella lo amaba y lo vio morir delante de sus ojos. Así que quizá ella sí lo recuerde como un santo". En todo caso, ella es la dueña del milagro financiero de uno de los muertos más rentables que existen. 
 

A continuación, el texto original plagiado por Echenique: 

La leyenda de John Lennon genera cerca de 19 millones de euros al año
por Nacho Parra (El Periódico de Extremadura, 8 dic 2005) 

     John Lennon quería ser más grande que Elvis, aunque hoy, justo 25 años después de su asesinato el 8 de diciembre de 1980, es difícil evaluar si lo ha logrado. Presley sigue siendo el rey en el terreno comercial, pero el mensaje, la actitud y la imagen de Lennon parecen más universales, más profundas, más aceptadas. El año pasado, Elvis generó 38 millones de euros, según la revista Forbes , mientras Lennon, que alcanza la tercera posición en la lista de los muertos más rentables, ingresó casi 19 millones. Más que una estrella del espectáculo, Lennon es ante el mundo un icono de la paz, y su Imagine , la banda sonora de las buenas intenciones. 
     Aunque las ventas de sus discos no sean espectaculares (219.000 unidades en el 2004, la mitad que el otro beatle desaparecido, George Harrison), los fans acaban de elegir a Lennon como el mayor icono del rock de todos los tiempos en una encuesta de la prestigiosa revista musical británica Q . En otra votación, Lennon aparece como el séptimo personaje más importante de Gran Bretaña, por delante de Nelson, Newton y Shakespeare. 

     LA HABITACION BLANCA 

    Si algo representa la imagen creada de Lennon, con la que se ha dado a conocer a la generación iPod , es el famoso vídeo de Imagine con el piano blanco y la habitación blanca. Da igual que Capitol Radio acabe de airear una vieja entrevista inédita en la cual Lennon asegura que Imagine no es su mejor trabajo. Da igual que la mayoría de los músicos influenciados por Lennon citen canciones de los Beatles --Tomorrow never knows, A day in the life-- y discos de los Beatles --Revolver, Rubber Soul-- como sus obras maestras. Yoko Ono, la viuda, ha hecho una bandera de Imagine , reduciendo así las aristas del mito para hacerlo más universal. 
     Actualizar y dignificar el mito, un proceso que a veces colisiona con los imperativos comerciales, es la gran preocupación de Yoko, quien, como reflejaba la prensa británica, "está más preocupada ahora por la obra de John que cuando estaba vivo". No en vano maneja un patrimonio de más de 1.000 millones de euros. 
     Lennon es sinónimo de rock, pero el hecho de haber sido asesinado joven --los cinco tiros fatídicos que le propinó Mark David Chapman--, creó el mito colectivo del pacifista abatido por la violencia que combatió. 
     Un cuarto de siglo de antologías, reediciones, documentales, exposiciones, subastas, éxtasis pacifistas y hasta un musical en Broadway han transformado a la estrella recluida que era Lennon en sus últimos años en una especie de Dalai Lama del rock. A Pete Nash, presidente del club de fans de los Beatles en Gran Bretaña, no le gusta demasiado ese nuevo Lennon, pero se muestra condescendiente: "No me gusta que sólo se identifique a John con Imagine y la habitación blanca. Para mí, Lennon era un rockero, es lo mejor que hizo. Pero intento comprender a Yoko. Ella lo amaba y lo vio morir. Así que quizá ella sí lo recuerde como a un santo". 

      MERCADO ON LINE 

     En el empeño de santificar a Lennon se enmarca el acuerdo firmado por Yoko para vender on line las canciones de John. "El siempre apoyó las nuevas tecnologías. Es maravilloso que sus canciones estén disponibles para una nueva generación", ha justificado Yoko, empeñada en encontrar nuevos mercados. Lennon se ha convertido en el producto que quizá nunca quiso ser. Su mito está más vivo que nunca, pero el sueño de los 60 terminó hace tiempo. Yoko lo sabe. 
 
 

4.- TABACO Y MUJER: Bryce, en El Comercio (15 oct 2006) 

Tabaco y mujer 

Por Alfredo Bryce Echenique, escritor

     Cajetillas con modalidades como light, slim, esbelto o ligero pretenden asociar el consumo a atributos como libertad, esbeltez, glamour, y lo cierto es que actualmente las mujeres fuman tanto o más que los hombres. ¿Cuál ha sido el camino que ha conducido hasta ese punto desde la introducción del tabaco en Occidente? Primero fueron los hombres, y además, ricos. Cuando los conquistadores españoles descubrieron que los indios americanos consumían esta hierba, y no solo en forma de canutillos encendidos cuyo humo aspiraban y exhalaban, sino comiéndola y también convirtiéndola en bebida, pronto exportaron el producto a la metrópoli. Aunque fue solo en la vertiente de fumar, rápidamente se convirtió en un gran negocio, de tal manera que el reino de España adjudicó a Hacienda, en 1623, el monopolio del tabaco. Y así ha seguido hasta hace poco. Las grandes plantaciones estaban en Cuba y Santo Domingo, y pronto el hábito se extendió a las clases populares a tenor del aumento de las importaciones y el descenso de precio. Hay que advertir de que no en todos los países se dio al tabaco la misma acogida. En muchos lugares fue tachado de droga detestable, por el humo que provocaba, así como por el mal olor que despedía. Durante el siglo XVII, tanto la venta como el consumo estaban castigados en Europa central, Rusia, Turquía y China, naciones que curiosamente no participaban en el ejercicio de la exportación/importación. Nada impidió, no obstante, que el tabaco acabara por instaurarse en las costumbres sociales tanto occidentales como orientales, reservado de entrada al género masculino. El gesto de fumar equivalía, para los hombres, a un signo de virilidad, mientras que las pocas mujeres que se atrevían a fumar eran unas transgresoras que, según las miradas, resultaban interesantes, desvergonzadas o machonas. Lo que nadie sabía todavía es que los fumadores estaban jugando con una droga adictiva y muy peligrosa para la salud. Se fumaba en casa, en la oficina, en el cine y el teatro, en los transportes públicos e incluso en los hospitales. Y no solo en los corredores sino en las propias habitaciones. Y fumaban médicos y enfermos. Lo sorprendente, tanto como inquietante, es que el descubrimiento de los efectos nocivos del tabaco no haya contribuido al descenso tajante de su consumo. La explicación debe hallarse justamente en esos atributos, los de causar dependencia física y psíquica, y a la vez desarrollar una tolerancia que incita a fumar cada vez más para sentirse igual de estimulado. Si a esto agregamos la publicidad, incluso la engañosa para las mujeres, citada más arriba, nada tiene de extraño que chicos y chicas 'enganchen' hoy a edades progresivamente tempranas. En cuanto a las mujeres adultas, diversos factores explican su masiva adicción al consumo del tabaco. Emancipadas, integradas en el mundo laboral masculino, el tabaco se ha convertido, tal como siglos atrás sucedió con ellos, en un símbolo. Por desgracia el gesto de fumar ya forma parte de la feminidad. 
ALFREDO BRYCE ECHENIQUE. 
GANADOR DEL PREMIO PLANETA EN EL 2002 POR "EL HUERTO DE MI AMADA" 
EXCLUSIVO PARA EL DIARIO EL COMERCIO EN EL PERÚ.
 

A continuación, el texto original plagiado por Echenique: 

USO SOCIAL DEL TABACO
por Eulàlia Solé (La Vanguardia, 29 julio 2005) 

     Según un estudio publicado por la revista Addiction, las grandes empresas tabaqueras son responsables, en buena parte, de que el hábito de fumar se haya incrementado entre las mujeres. Cajetillas con modalidades como light, ligero, o slim, esbelto, pretenden asociar el consumo a atributos como libertad, esbeltez, glamour, y lo cierto es que actualmente las mujeres fuman tanto o más que los hombres. ¿Cuál ha sido el camino que ha conducido hasta ese punto desde la introducción del tabaco en Occidente? 
     Primero fueron los hombres, y además, ricos. Cuando los conquistadores españoles descubrieron que los indios americanos consumían esta hierba, y no sólo en forma de canutillos encendidos cuyo humo aspiraban y exhalaban, sino comiéndola y también convirtiéndola en bebida, pronto exportaron el producto a la metrópoli. Aunque fue sólo en la vertiente de fumar, pronto se convirtió en un gran negocio, de tal manera que el Reino de España adjudicó a Hacienda, el año 1623, el monopolio de la venta de tabaco. Y así ha seguido hasta hace poco. Las grandes plantaciones estaban en Cuba y Santo Domingo, y pronto el hábito se extendió a las clases populares a tenor del aumento de las importaciones y el descenso del precio. 
     Hay que advertir de que no en todos los países se dio al tabaco la misma acogida. En muchos lugares fue tachado de droga detestable, por el humo que provocaba, así como por el mal olor que despedía. Durante el siglo XVII, tanto la venta como el consumo estaban castigados en Europa central, Rusia, Turquía y China, naciones que, curiosamente, no participaban en el ejercicio de la exportación/ importación. Nada impidió, no obstante, que el tabaco acabara por instaurarse en las costumbres sociales tanto occidentales como orientales, reservado de entrada al género masculino. 
     El gesto de fumar equivalía, para los hombres, a un signo de virilidad, mientras que las pocas mujeres que se atrevían a fumar eran unas transgresoras que, según las miradas, resultaban interesantes o desvergonzadas. 
     Lo que nadie sabía, todavía, es que los fumadores estaban jugando con una droga adictiva y peligrosa para la salud. Se fumaba en casa, en la oficina, en el cine y el teatro, en los transportes públicos, incluso en los hospitales. No sólo en los pasillos sino en las propias habitaciones, por parte de médicos y enfermos. 
     Lo sorprendente, tanto como inquietante, es que el descubrimiento de los atributos nocivos del tabaco no haya redundado en el descenso tajante de su consumo. La explicación ha de hallarse justamente en esos atributos, los de causar dependencia psíquica y física, amén de desarrollar una tolerancia que incita a fumar cada vez más para sentirse igual de estimulado. Si a esto agregamos la publicidad, incluso la engañosa para las mujeres citada más arriba, nada tiene de extraño que chicos y chicas se enganchen a edades progresivamente tempranas. 
     En cuanto a las mujeres adultas, diversos factores explican su masiva incorporación al consumo del tabaco. Emancipadas, integradas en el mundo laboral masculino, el tabaco se ha convertido, tal como siglos atrás sucedió con ellos, en un símbolo. Por desgracia, el gesto de fumar ya forma parte de la feminidad.

 

El artículo principal apareció el domingo 25 marzo 2007, en el diario La República, de Perú, y fue reproducido por el sitio Web literaturas.com, de donde lo hemos tomado. Para localizar los artículos originales y los plagios publicados bajo el nombre de Bryce Echenique, usamos los enlaces que aparecen en el segundo artículo reproducido, publicados en el diario Ourense Digital (http://www.ourensedixital.com/_hemeroteca/_becheniq/070322_08.htm). También localizamos un par de artículos plagiados en Internet, pues no aparecían en sus enlaces originales.