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Rompiendo lanzas a favor de la buena literatura |
| Marlon Brando cena en soledad, a la luz de las
velas. Frente a él está la urna con las cenizas del hombre
al que más amó. Marlon Brando habla solo, haciéndose
preguntas y respondiéndose a sí mismo con la voz del compañero
muerto. Marlon Brando se sienta delante del espejo en su habitación,
se desviste, se maquilla trabajosamente y vuelve a vestirse, ahora
con la ropa de su madre Dorothy, zapatos de taco incluidos. Marlon Brando
irrumpe en el cuarto de una pensión de poca categoría donde
su madre alcoholizada --que alguna vez fue amante de Henry Fonda-- se somete
desde hace horas a los abusos de un grupo de jóvenes marineros que
ella había recolectado en un bar de la zona portuaria de Manhattan.
Marlon Brando es abordado por una joven prostituta, le entrega 15 dólares y la lleva a su departamento. La muchacha se hará famosa con el nombre de Marilyn Monroe y los dos conservarán la amistad hasta la muerte de ella, con ocasionales encuentros sexuales en el automóvil del actor, expuestos los dos al riesgo de incidentes de todo tipo en medio del tráfico caótico de Los Angeles. Marlon Brando, instalado en París, trata de avanzar sobre Brigitte Bardot, pero es rechazado por ella; entonces, se consuela con Edith Piaf. Marlon Brando se zambulle en el escote del camisón semiabierto de su madre y después, con más de treinta años cumplidos, se acuesta en la cama con ella. Marlon Brando se presta alegremente a que un amigo lo retrate en primerísimo plano mientras practica sexo oral a su novio histórico, el flaquísimo y miope actor cómico Wally Cox. Esa fotografía, con el tiempo, se convierte en un secreto objeto de culto en las fiestas gay de Manhattan y Beverly Hills. Todo esto y mucho más --incluso el relato de noches edípicas compartidas con su madre-- es narrado con gran riqueza de detalles en la flamante biografía del actor fallecido el 1° de julio de 2004 que, con el título de Brando Unzipped, fue escrita por Darwin Porter y acaba de ser publicada en Estados Unidos y Gran Bretaña. Los anticipos aparecidos en el diario londinense The Sunday Times hacen suponer que estamos ante una biografía que muestra al actor de la cintura para abajo. A través de páginas y páginas con detalles inéditos que el autor garantiza como rigurosamente documentados, el libro reelabora tesis más o menos conocidas, como la bisexualidad que Brando llevó adelante sin complejos de culpa o el carácter marcadamente excéntrico de su madre Dorothy. Un amante incontenible Ya se había especulado en otros tiempos
con el hecho de que bajo la musculosa transpirada del inolvidable Stanley
Kowalski -el gran personaje de Brando en "Un tranvía llamado deseo"-
latía un corazón pansexual, aunque con mucha más discreción.
Con el típico estilo de "Hollywood Babilonia", que le sirvió
en el pasado para derrumbar el mito de Humphrey Bogart en otra
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